Recuérdame
Dos fotografías tan solo han quedado, que sobre mi cama el tiempo ha dejado (…) Eres viaje que no tiene meta ni tiene un destino, eres la tierra de nadie.
Eres cuanto quieres ser, de eso no hay duda. La simpatía puede mas que la apatía, ese es tu lema, ¡te felicito!, eres casi perfecta, casi buena, casi mala. No solo por orgullo eres así. Te preguntaría ¿Dónde andabas tú cuando podía regalar todo mi amor?, pero soy indigno ante la interrogante, pues la realidad es viceversa ¿Dónde anduve yo cuando podías regalar todo tu amor?
Sigamos adelante. ¡La vida es bella!, agradezcamos el estar vivos. Yo lo agradezco. Agradezco también grandemente porque cada día que pasa escalamos mas y recuerda “La vida es cuesta arriba, pero la vista es genial”, así que tengamos presente que a veces tenemos las de perder, podemos sentirnos perdidos con cada paso que damos, pero debemos mantener la frente en alto, porque siempre habrá otra montaña por escalar.
A partir de hoy, ha cambiado lo que siento. A partir de hoy solo te veo en mis sueños porque es mi subconsciente, son mis sueños el único lugar donde todo aquello que me das, lo tienes de mí.
Escribo estas palabras a la de lentes, la pasada de moda, la aburrida, la intelectual, la que prefiere una biblioteca a una discoteca, con la que vivo yo. Le dedico esto a esa que es autentica vive sin recetas, a la que le gusta vestir al amor de etiqueta, a la que conozco de pies a cabeza, desde el pelo hasta la punta de los pies. A esa, que me roba el tiempo, el alma y el cuerpo.
¿A quien lo dedico?, Simple. Realmente a dos “personas” por así decirlo, la primera es, si no me equivoco, la primera que leerá y que sabrá que va para ella junto con leer el primer parrafo –eso lo aseguro-. La segunda, es más simple aún, ya que lo lee conforme lo escribo y es nada menos que mi propia soledad.
G.E. Villalobos : Otro grano de arena en el mundo pensante.
Maracaibo, 21 de diciembre de 2011
